lunes, 13 de mayo de 2013

La leche de fórmula puede complementar la lactancia materna.

La leche de fórmula puede complementar la lactancia materna.



El uso temprano y limitado de la leche de fórmula puede proporcionar importantes beneficios a algunos recién nacidos.

Alimentar con pequeñas cantidades de leche de fórmula a los bebés antes de que se produzca la subida de la leche en la madre, no solo no afecta a la implantación de la lactancia materna, si no que si se hace correctamente, puede incluso ayudar a que la duración de la periodo de amantamiento sea más largo.

La lactancia materna ofrece beneficios importantes para los bebés, reduciendo el riesgo de infecciones y alergias, y ofreciendo un perfecto equilibrio de nutrientes.

Son muchas las instituciones y organizaciones que promueven y fomentan la lactancia materna exclusiva. Además también se insta a que las madres reduzcan la cantidad de leche de fórmula que se les da a los bebés en el hospital tras el parto. 

Normalmente, tras el parto, las mujeres no producen grandes volúmenes de leche. Inicialmente las madres secretar pequeñas cantidades de calostro, una sustancia rica en nutrientes y anticuerpos muy beneficiosos para el bebé. Durante este período, los bebés suelen perder peso, lo que puede ocasionar que algunas madres puedan estar preocupadas. En ocasiones, ésta es una de las razones por las que las madres abandonan la lactancia materna en los primeros tres meses de vida del bebé.

Ahora un estudio, publicado en la revista Pediatrics, muestra que administrar pequeñas cantidades de leche de fórmula en los primeros días de vida, en niños que experimentan altos niveles de pérdida de peso, pude aumentar la cantidad de tiempo que sus madres mantengan la lactancia materna.

El estudio incluyó a 40 recién nacidos a término, de entre 24 y 48 horas de vida, que habían perdido más de un 5% de su peso al nacer. Los bebés fueron asignados aleatoriamente a recibir una pequeña cantidad de leche de fórmula con una jeringa después de ser amamantados, o ser amamantados exclusivamente. Los bebés que recibieron el complemento de leche de fórmula, lo dejaron cuando sus madres comenzaron a producir leche madura, aproximadamente a los 2-5 días después del nacimiento.

Después de 3 meses, el 79% de los bebés del estudio que recibieron leche de fórmula en los primeros días de vida seguían siendo la lactancia materna, en comparación con el 42% de los bebés que solo fueron alimentados con leche materna.

Flaherman VJ, Aby J, Burgos AE, Lee KA, Cabana MD y Newman TB. Pediatrics (2013). Más información.

Temas relacionados con: La leche de fórmula puede complementar la lactancia materna.

lunes, 6 de mayo de 2013

Limpiar el chupete con la boca reduce el riesgo del bebé de desarrollar alergias.

Los padres que chupan el chupete de su hijo para limpiarlo pueden estar reduciendo el riesgo de desarrollar alergias de ese niño.

La transferencia de microbios orales de la saliva de los padres al niño podría ser responsable de modificar el riesgo de alergia. Esta forma de limpiar el chupete modifica la composición de las bacterias de la saliva de los bebés. 

Las bacterias orales son tragadas y afectan a la composición de los microorganismos del intestino delgado. Estudios previos ya han demostrado que los niños con una flora intestinal menos diversa tiene un mayor riesgo de desarrollar alergias. Por lo que la exposición a una gran variedad de microbios podría tener efectos beneficiosos sobre el sistema inmune del niño.

Los autores de un estudio, publicado en la revista Pediatrics, examinaron la alergia clínica y la sensibilización a alimentos y a alérgenos del aire de 184 niños a los 18 meses y a los 3 años de edad, y lo asociaron con la forma con la que los padres limpiaban sus chupetes. El 83% de los padres usaban agua del grifo para limpiar el chupete, el 54% hervía los chupetes para limpiarlos, y el 48% utilizaban su propia saliva (los padres podían seleccionar más de una opción).

Los niños de los padres que limpiaban el chupete con su saliva eran menos propensos a desarrollar asma y eczema. De hecho, a los cuatro meses, la microbiota salival de los niños cuyos padres limpiaron el chupete con su propia saliva era diferente de la microbiota de la saliva de los bebés cuyos padres no utilizaban esta técnica de limpieza para el chupete.  

Al limpiar el chupete con su propia saliva, los padres estarían reduciendo el riesgo de desarrollo de alergias en los bebés, posiblemente gracias a la estimulación del sistema inmune por los microbios transferidos al bebé a través de la saliva de los padres.

Hesselmar B, Sjöberg F, Saalman R, Aberg N, Adlerberth I y Wold AE. Pediatrics (2013). Más información.

Temas relacionados con: Limpiar el chupete con la boca reduce el riesgo del bebé de desarrollar alergias

martes, 30 de abril de 2013

Alimentación infantil complementaria

Alimentación infantil complementari
  • La lactancia materna o las fórmulas de inicio cubren todas las necesidades del lactante sano hasta los 6 meses de vida. 
  • No se debe introducir los alimentos sin la orientación previa de su pediatra. 
  • La introducción de los nuevos alimentos debe hacerse de forma gradual, con mucha paciencia y sin forzar al niño.

La leche materna o de fórmula es el único alimento que un bebé necesita hasta los 4-6 meses. A partir de este momento, y siempre bajo la supervisión de un pediatra, se pueden ir introduciendo nuevos alimentos.

La mayoría de los alimentos complementarios son de una calidad nutricional inferior a la leche materna, y se introducen para complementarla, no para desplazarla.

Al introducir nuevos alimentos, es importante hacerlo de uno en uno, y esperar entre tres y cinco días entre cada nuevo alimento. De este modo, si el bebé tiene una reacción a un alimento en particular, como diarrea, una erupción cutánea o vómitos, se podrá saber qué alimento es el responsable de esta reacción.


¿Qué alimentos se deben ir introduciendo en la alimentación complementaria?
Los alimentos a introducir son: 
  • CEREALES. El primer alimento que puede complementar la lactancia son los cereales ya que su principal componente, el almidón que es tolerado y digerido perfectamente por el niño. 
Se suele comenzar con los cereales, mezclándolos con la leche materna o con la de fórmula. Se puede comenzar añadiendo 1-2 cucharaditas/100 ml en el biberón, y cuando el niño se haya familiarizado con su sabor, ir aumentado la cantidad hasta hacer una papilla y comenzar a utilizar la cuchara.
Es importante recordar que los primeros cereales que se le ofrezcan al niños sean sin gluten. El gluten es una proteína que se encuentra en muchos cereales como la avena, el trigo, el centeno, la cebada y el mijo, y que no aparece ni en el maíz y ni en el arroz. El gluten se introducirá no antes de los 4 meses y no más tarde de los 7 meses. 
  • FRUTAS. Aporta una gran cantidad de azúcar, fibra, vitaminas y antioxidantes. Se deben emplear frutas carnosas como la la naranja, la manzana, el plátano y la pera. 
Se puede comenzar ofreciéndole zumo a cucharaditas, y después pasar a la papilla. Es aconsejable evitar dársela con el biberón, ya que si el niño se acostumbre al biberón con el zumo podría aparece y prevenir las caries (caries del biberón). 
  • VERDURAS. Las verduras aportan fibra y vitaminas, y se deben comenzar a ofrecer a partir de los 6 meses en forma de puré. Es mejor comenzar con verduras de color amarillo o naranja que tienen un sabor más suave, como la patata o la zanahoria, y después pasar a las verduras verdes con un sabor un poco más fuerte como los guisantes o las judías.
  • CARNES. La carne es un alimento con un alto contenido en proteínas de alto valor biológico, muy necesarias para el crecimiento del niño. Se suele comenzar por el pollo que es más digerible, y después se pasa a las carnes rojas (primero el cordero y después la ternera). Es conveniente alternarlas y mezclarlas con verduras.
  • LEGUMBRES. Las legumbres son una fuente de hierro y calcio, y deben ofrecérsele al niño a partir de los 10 meses.
  • PESCADOS. El pescado no debe introducirse antes de los 8 meses. Se debe comenzar primero con el pescado blanco como la merluza y el lenguado, y después pasar al pescado azul.
  • HUEVO. El huevo no debe introducirse hasta los 10 meses, comenzando por yema cocida. A partir del año ya se puede dar la clara cocida se dará a partir del año.


Temas relacionados con: Alimentación infantil complementaria 

lunes, 29 de abril de 2013

La música puede resultar muy beneficiosa para los niños prematuros


Los bebés prematuros, que están siendo tratados en unidades de cuidados intensivos neonatal, muestran mejoras en su salud cuando escuchan música, especialmente nanas.

Escuchar una nana o los sonidos que imitan el latido del corazón o la respiración de la madre puede afectar al ritmo cardíaco y respiratorio, a los niveles de saturación de oxígeno, al sueño, a la conducta alimentaria, e incluso provocar un aumento de peso en niños prematuros.

Un estudio se realizó en 272 bebés prematuros (nacidos cerca de la semana 32 de gestación con dificultades respiratorias, sepsis o bajo peso para la edad gestacional) ingresados en unidades de cuidados intensivos neonatales de 11 hospitales diferentes. Durante dos semanas, en diferentes horas del día, los bebés recibieron durante 10 minutos tres tipos de terapia musical.
Uno de los dispositivos emulaba sonidos del corazón y patrones de respiración, los terapeutas y padres también cantaron canciones de cuna que podían ser elegidas por los padres de los bebés, y el otro dispositivo reproducía los sonidos del océano.

Los bebés expuestos a las terapias musicales mostraron efectos más positivos en su salud como una mejora de la alimentación y de los patrones de sueño. Los bebés también experimentaron mayores niveles de oxígeno en sangre y una reducción de la frecuencia cardíaca. 

El hecho de que fuesen los padres los que cantasen la canción de cuna fortaleció significativamente el vínculo afectivo entre el bebé y los padres, especialmente cuando la nana había sido elegida por los propios padres. Además, también se redujo la percepción de los padres de la tensión en el ambiente de las unidades de cuidados neonatales.

Loewy J, Stewart K, Dassler A-M, Telsey A y Homel P. Pediatrics (2013). Más información.

viernes, 19 de abril de 2013

Escarlatina

Escarlatina
SPL/Photo Researchers, Inc.

  • La escarlatina es una enfermedad contagiosa provocada por la infección de la bacteria streptococcus pyogenes grupo A.
  • La escarlatina se caracteriza por dolor de garganta y un sarpullido.
  • El tratamiento con antibióticos reduce el riesgo de complicaciones. 

¿Qué es la escarlatina?
La escarlatina o fiebre escarlata es una enfermedad contagiosa provocada por la bacteria streptococcus pyogenes tipo A (la misma bacteria que causa la faringitis estreptocócica).

La escarlatina afecta principalmente a niños entre 2 y 10 años, y se caracteriza por una erupción cutánea de color rojo (de ahí el nombre de la enfermedad) que cubre la mayor parte del cuerpo y que suele estar acompañada por dolor de garganta y fiebre. 
La erupción cutánea se produce como consecuencia de una toxina que produce el estreptococo, pero no todos los estreptococos producen estas toxinas y no todos los niños son sensibles a ella.

Generalmente, los síntomas aparecen tres días después de la exposición a otra persona con la enfermedad, aunque el periodo de incubación puede ser de 1 a 7 días.

Antes de la introducción de los antibióticos la fiebre escarlata provocaba muchas muertes infantiles. Si no se trata, puede causar problemas crónicos de salud más serios que afecten al corazón o a los riñones. 


Síntomas de la escarlatina.
Los síntomas de la escarlatina aparecen entre uno y cuatro días después de que se haya producido la infección, e incluyen:
  • Erupción cutánea de color rojizo. Por lo general comienza en cara y cuello, y se acaba extendiendo al resto del cuerpo. Es áspera al tacto, y puede ocasionar picor.
  • Lengua abultada y con una coloración más intensa. En ocasiones, puede estar cubierta por una capa de color blanco y estar hinchada.
  • Los pliegues de las axilas, el interior del codo y la ingle podrían presentar un color rojizo más intenso que el resto del cuerpo.
  • Dolor de garganta.
  • Fiebre alta.
  • Ganglios linfáticos inflamados, sobre todos los del cuello.
  • Náuseas o vómitos.
  • Dolor de cabeza.


Duración de la escarlatina.
En general, si no se trata, la escarlatina tiene una duranción de 7-10 días. La fiebre dura alrededor de 5 días.

La erupción cutánea por lo general desaparece en una semana, y al hacerlo la piel de la punta de los dedos y la zona de la ingle se puede comenzar a descamar. Esto puede durar varias semanas. 


Contagio de la escarlatina.
La escarlatina es una infección muy contagiosa que se propaga cuando los niños inhalan pequeñas gotas de saliva que otros niños infectados produce al toser o estornudar. 

El período infeccioso de la escarlatina puede puede comenzar de uno a dos días antes de que aparezcan los primeros síntomas.  


Complicaciones de la escarlatina.
Aunque la mayoría se pueden prevenir mediante el tratamiento con antibióticos, las principales complicaciones asociadas a la escarlatina son:
  • Fiebre reumática. Se trata de una enfermedad inflamatoria que puede afectar el corazón, las articulaciones, la piel y el cerebro.
  • Glomerunefritis aguda. Insuficiencia renal aguda causada por la inflamación de los riñones.
  • Otitis media.
  • Infecciones de la piel.
  • Abscesos en la garganta.
  • Neumonía.
  • Artritis. 

Tratamiento de la escarlatina.
Es necesario llevar al niño al médico para que le recetare antibióticos. Junto con los antibióticos, el niño debe guardar reposo y beber muchos líquidos. 

Los baños pueden reducir la fiebre y un humidificador puede ayudar a aliviar el dolor de garganta. 


Prevención de la escarlatina.
No hay una vacuna para prevenir las infecciones estreptocócicas.

La mejor manera de prevenir la enfermedad es mantener unas buenas prácticas de higiene general. Es importante lavarse regularmente las manos y evitar el contacto con niños con la enfermedad.

Es muy importante que los niños con escarlatina o infección estreptocócica de la garganta permanezcan en casa y no asistan a la escuela al menos durante 24 horas después de comenzar el tratamiento con los antibióticos.

miércoles, 17 de abril de 2013

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

TDAH
  • El trastorno por déficit de atención con hiperactividad es el trastorno neuroconductual más frecuente en la infancia.
  • Entre el 5 y el 10% de los niños en edad escolar sufren de trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
  • En algunos casos, los síntomas persisten en la adolescencia y en la edad adulta.

¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico caracterizado por una impulsividad inapropiada, por falta de atención e hiperactividad.

Los niños con TDAH tiene dificultades para permanecer sentados, prestar atención o controlar su comportamiento impulsivo. Este comportamiento es tan generalizado y persistente que interfiere con muchos aspectos de la vida cotidiana de estos niños.

Sin la identificación y el tratamiento adecuado, el TDAH puede tener graves consecuencias como fracaso escolar, estrés familiar, depresión, problemas con las relaciones, abuso de droga, delincuencia, riesgo de lesiones accidentales y fracaso laboral. 


Síntomas del TDAH en niños.  

Un niño con TDAH tiene dificultad para controlar su comportamiento. Está en constante movimiento, hacer ruido sin parar, se niegan a esperar su turno, tropieza con todo lo que le rodea, no presta atención ni termina las cosas que comienza.
También tiene dificultades para aprender y recordar.


Tipos de ADHD. 

El trastorno de déficit de atención se divide en 3 subtipos generales: 
  • TDAH de tipo impulsivo/hiperactivo (TDAH-HI). El niño tiende a ser muy inquieto, tiene dificultades para esperar su turno y tiende a ser desorganizado. También actúa con inmadurez, tiene un escaso sentido de los límites físicos, problemas de conducta y tendencia a adoptar comportamientos destructivos.
  • TDAH de tipo desatento (TDAH-I). El niño puede parecer distraído, y carece de la componente hiperactiva del subtipo anterior. Procesa lentamente la información, y puede tener problemas de aprendizaje y mostrar signos de ansiedad y depresión.
  • TDAH de tipo combinado (TDAH-C). El niño suele mostrar comportamientos de los dos subtipos anteriores, falta de atención e hiperactividad/impulsividad.

Diagnóstico del ADHD.

Existen síntomas claros que permiten a los profesionales identificar y diferenciar a un niño sin TDAH y a un niño con la enfermedad.

La presencia de TDAH se puede sospechar si la falta de atención, el comportamiento impulsivo o hiperactivo no es apropiado para la edad del niño. Este comportamiento conduce a problemas crónicos en el funcionamiento diario. 

Los primeros signos suelen aparecer antes de los 7 años, aunque a veces son difíciles de reconocer y el trastorno se diagnostica más tarde.

No existe una prueba única para diagnosticar el TDAH, por lo tanto es necesario realizar una evaluación completa del niño para poder descartar otras causas. Se requiere una cuidadosa historia y evaluación clínica del funcionamiento académico, social y emocional del niño, así como de su nivel de desarrollo. 

Cada uno de los subtipos tiende a ser diagnosticado a diferentes edades y etapas del desarrollo. Así en el caso de la TDAH de tipo hiperactivio/impulsivo o de tipo combinado suelen ser diagnosticados en edades preescolares. Mientras que la TDAH de tipo desatento se suele detectar más tarde, cuando el niño está en etapas escolares que requieren una mayor atención para desempeñar sus tareas en el colegio.


Causas del TDAH.

El TDAH es un trastorno complejo que resulta de la interacción de múltiples factores. 
Una de las teorías que existe actualmente es que puede ser debido a un desequilibrio en algunos de los neurotransmisores del cerebro, es decir en las sustancias que permiten la transmisión de señales en el cerebro.
También parece que en el TDAH, el cerebro no es capaz de filtrar la gran cantidad de información que proviene de los estímulos del mundo exterior, y que en las personas con TDAH, los lóbulos frontales del cerebro, que están relacionados con la inhibición, son menos activos que en las personas sin TDAH.
Los factores genéticos o hereditarios también son importantes. Son muchos los estudios que han demostrado que varios genes podrían estar involucrados.
 
El bajo peso al nacer, el tabaquismo materno prenatal y otros problemas prenatales adicionales pueden también parece que contribuyen a la aparición de TDAH.


Tratamiento del TDAH. 

No existe cura para el TDAH, pero un diagnóstico y tratamiento precoz son muy importantes. El tratamiento debe adaptarse a las necesidades de cada niño y de su familia.
El primer paso en el tratamiento incluyen ayuda con el comportamiento y el manejo del estrés, así como apoyo educativo. En este punto es muy importante que los padres de los niños con TDAH reciban instruciones que les permita enfrentarse y manejar la conducta de sus hijos.

Los medicamentos sólo deben ser prescritos si las estrategias de conducta no son suficientes. Los más efectivos son los medicamentos psicoestimulantes, como el metilfenidato, que mejoran la capacidad del niño para concentrarse y prestar atención. Aproximadamente el 70-80% de los niños con TDAH responden positivamente a los psicoestimulantes.

Para disminuir la impulsividad, la hiperactividad y la agresión se utilizan algunos antidepresivos y antihipertensivos.

Como todos los fármacos, pueden existir efectos secundarios que deben ser valorados.

Temas relacionados con: Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

martes, 16 de abril de 2013

Los videojuegos mejoran la lectura en niños disléxicos

videojuegos y dislexia

Jugar a videojuegos puede mejorar la lectura en niños con dislexia.

Un grupo de investigadores italianos han encontrado jugar a videojuegos de acción mejora las habilidades de lectura en los niños disléxicos. 

La dislexia es una dificultad para aprender a leer o escribir. La persona que sufre de dislexia tiene problemas para asociar correctamente cada letra escrita con su correspondiente sonido.

Los nuevos resultados muestran que jugar a videojuegos mejora la atención espacial y temporal, lo que se traduce en mejores habilidades de lectura en niños con dislexia. 

En este estudio, publicado en la revista Current Biology, participaron dos grupos de 10 niños disléxicos. Un grupo jugó a videojuegos de acción durante nueve sesiones de 80 minutos cada una, mientras que el otro no.

Los niños entrenados en los juegos de acción tuvieron una mayor velocidad y precisión reconociendo pseudopalabras hechas con letras al azar, y también lograron mejores resultados en las pruebas de atención.

Franceschini S, Gori S, Ruffino M, Viola S, Molteni M y Facoetti A. Current Biology (2013). Más información.